KM.CERO N.50

El Centro a Fondo
Por: Patricia Ruvalcaba
En 1775, la Corona Española se tambaleaba. Para enviar un mensaje político de firmeza, se instalaron en La Alameda —el espacio público “más netamente colonial” de la principal ciudad novohispana—, cinco esculturas de seres de la mitología clásica alusivas al poderío, la nobleza y la sapiencia de la familia real.